La Agencia Internacional de la Energía da un paso hacia adelante en las previsiones de descarbonización. Según su último informe publicado esta semana, ‘World Energy Outlook 2020’, la era de crecimiento de la demanda mundial de petróleo llega a su fin en diez años. La pandemia ha borrado casi una década de crecimiento de la demanda mundial de petróleo en un solo año. Ante este nuevo escenario, el organismo internacional duda de si habrá una disminución de la demanda mundial de petróleo a corto plazo, y reconoce el “espectacular crecimiento” que ha experimentado tanto la energía eólica como la fotovoltaica durante los últimos 20 años, a pesar de no reflejar este crecimiento en los informes.
La producción de energía eléctrica a partir de la tecnología eólica se ha multiplicado por 12 en 13 años. En 2005, la producción del sector eólico alcanzó los 104TWh mientras que en 2018, la producción alcanza los 1.273TWh, según el último informe de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) ‘ Key World Energy Statistics 2020’ publicado esta misma semana. La estadística revela que España continúa dentro del top ten global tanto en producción como en instalación.
España ha sido el quinto país que más potencia eólica y solar ha añadido durante el pasado año. Sólo en eólica, España ocupó el segundo lugar en Europa y el quinto a nivel mundial por nueva capacidad instalada y registró su mejor año en una década. España sumó 2.3GW en tierra, más de cinco veces sus instalaciones de 2008, con lo que finalizó el pasado ejercicio con 25,8 GW. Además, España logró ser la primera de Europa en inversiones para nueva capacidad en tierra (onshore), por delante de Suiza (1,6 GW), Francia (1,3GW) y Alemania con 1,1GW. El total del capital invertido en España ascendió a los 2.800 millones de euros.
Sí o sí habrá recuperación verde. Europa centrará sus esfuerzos y al menos un billón de euros en inversiones tras el impacto del COVID-19 en renovables, hidrógeno, movilidad limpia y rehabilitación de edificios. La hoja de ruta de la Unión Europea se dará a conocer el próximo 27 de mayo, pero esta misma semana, se filtraba un documento de trabajo a ‘Euroactiv’ en el que se aclaraba las líneas estratégicas del mismo.
El mundo agotará su “presupuesto de carbono” en menos de 20 años si los países no cambian de forma extrema su política energética. Los planes gubernamentales siguen muy lejos de satisfacer las necesidades de reducción de las emisiones relacionadas con la energía para mantener el incremento de la temperatura por debajo de 2ºC, tal y como recoge, el acuerdo de París. Para cumplir con este objetivo, las emisiones acumuladas deben reducirse al menos en 47 gigatoneladas (Gt) adicionales hasta 2050 y la energía renovable debe crecer a un ritmo seis veces mayor, según recoge el informe ‘Transformación Energética Mundial’ de la Agencia Internacional de Energías Renovables (Irena). La hoja de ruta que marca pautas a seguir de aquí a 2050, alerta de la necesidad de que el sistema energético mundial debe sufrir una profunda transformación para reducir la dependencia de los combustibles fósiles, potenciar la eficiencia y dejar paso a las energías renovables.