Las renovables no son sólo clave para ayudar a combatir el cambio climático, además suponen un gran ahorro para hogares y empresas. Las renovables redujeron el precio del mercado eléctrico en 4.735 millones de euros durante el pasado año. Un ahorro al que se suma el logrado por la reducción en compras de energía a otros países y por la disminución en los pagos por derechos de emisión. Así las energías limpias lograron un ahorro de 8.547 millones de euros en importaciones de combustibles fósiles y otros 899 millones de euros en derechos de emisión de CO2, según recoge el estudio del ‘Impacto Macroeconómico de las Energías Renovables en España en 2018’ de la Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA).
El mundo agotará su “presupuesto de carbono” en menos de 20 años si los países no cambian de forma extrema su política energética. Los planes gubernamentales siguen muy lejos de satisfacer las necesidades de reducción de las emisiones relacionadas con la energía para mantener el incremento de la temperatura por debajo de 2ºC, tal y como recoge, el acuerdo de París. Para cumplir con este objetivo, las emisiones acumuladas deben reducirse al menos en 47 gigatoneladas (Gt) adicionales hasta 2050 y la energía renovable debe crecer a un ritmo seis veces mayor, según recoge el informe ‘Transformación Energética Mundial’ de la Agencia Internacional de Energías Renovables (Irena). La hoja de ruta que marca pautas a seguir de aquí a 2050, alerta de la necesidad de que el sistema energético mundial debe sufrir una profunda transformación para reducir la dependencia de los combustibles fósiles, potenciar la eficiencia y dejar paso a las energías renovables.
Las energías renovables ya superan a los combustibles fósiles en retorno de la inversión de la energía (EROI). El retorno es la cantidad que se calcula de energía producida en comparación con la cantidad de energía que se necesita para producirla. En el caso de los combustibles fósiles, esta cifra suponía un 25:1. Por ejemplo, un barril de petróleo usado produce 25 barriles. Hasta ahora, el EROI en las renovables, se calculaba en una relación de 10:1. Pero esto ha cambiado. Un nuevo estudio del Instituto de Investigación de Sostenibilidad de la Universidad de Leeds (Reino Unido) que recoge ‘Ecoticias.com’ de ‘Nature Energy’, refleja que el cálculo de EROI para combustibles fósiles durante un periodo de 16 años, los índices son mucho más cercanos a los de las renovables, aproximadamente 6:1, y tan bajas como un 3:1 en el caso de la electricidad.
Con el tiempo, las renovables aumentarán su diferencia con los fósiles. El informe muestra que el aumento de los costos energéticos de la extracción de combustibles fósiles hará que las proporciones disminuyan aún más. Los combustibles fósiles ofrecerán un rendimiento cada vez más pobre. En el documento, los expertos resaltan que estos hallazgos son un buen argumento para acelerar la inversión en fuentes de energía renovables y que la transición de las energías renovables detenga el recorte del EROI global debido a los fósiles. “Medir el rendimiento energético de la inversión de combustibles fósiles en la etapa de extracción da la impresión engañosa de que tenemos mucho tiempo para una transición de energía renovable antes de las restricciones de energía”, advierte el doctor Paul Brockway, coautor del estudio. El experto resalta, además, que energías como el petróleo en crudo, no se usan para calentar nuestras casas directamente. Hasta ahora, esto no se medía. “Tiene más sentido que los cálculos tengan en cuenta dónde entra la energía en la economía con lo que aún urge más la inversión en renovables para no llegar al límite”, sostiene.
La energía eólica fue la energía renovable con mayor producción durante 2018. El peso de la energía del viento en las renovables se sitúo en el 49%, seguida de la hidráulica 34% y solar del 11%, mientras que el resto de tecnologías representaron el 5%, según el avance del informe de Red Eléctrica Española (Ree) sobre la generación de electricidad 2018. La energía eólica roza, además, la producción de la primera energía en el ranking, la nuclear, que representa el 20%. Así las renovables cobran cada año más protagonismo en el mix eléctrico frente a la pérdida de los fósiles. El pasado ejercicio han ganado más puntos al pasar del 33,7% al 40,1% mientras que los combustibles fósiles pierden fuelle. La cuota de los ciclos combinados y carbón se sitúo en el 18% frente al 20% del año precedente. Gracias al papel que están adoptando las renovables, el pasado ejercicio generamos más energía sin emisiones CO2.
La generación eléctrica peninsular sin emisiones CO2, alcanzó en 2018 una cuota de del 62,5% frente al 57% registrado en 2017, lo que supone un incremento del 5,5 puntos porcentuales. Este avance de la generación limpia se traduce en un 15% menos de emisiones: se ha pasado de 63,8 millones de toneladas en 2017 a 54,2 millones de toneladas en 2018. Durante la presentación esta semana del informe, el presidente de la entidad, Jordi Sevilla, sostuvo que este “significativo” aumento de la generación renovable indica que España camina sin pausa hacia un nuevo modelo energético y económico basado en la descarbonización y la sostenibilidad. “Es el reflejo del compromiso del sector eléctrico español con los objetivos europeos en su lucha contra el cambio climático”, destacó. El documento también muestra un incremento en la demanda de electricidad, que aumenta un 0,4% más que en 2017 al alcanzar los 253.495 GWh. Respecto a las empresas, el consumo eléctrico descendió un 1,8%.
Ser sostenible está de moda, sí, pero también es necesario. Ya no hay vuelta atrás para el fin de los combustibles fósiles y las marcas lo saben. Son muchas que incluyen dentro de su política de responsabilidad social corporativa acciones en apoyo al medio ambiente y al desarrollo sostenible. Es una herramienta muy eficaz de marketing y muy útil para acercarse a la sociedad. Las marcas se han dado cuenta que las tendencias de consumo sustentable, recoge Mercad2.0. se están fortaleciendo y conducen a que las marcas yo no sólo lo empleen como una forma amigable con el ambiente sino que modifican la producción del producto como nuevo elemento de ser una marca responsable en la reducción de contaminantes en el planeta.
Ejemplo de ello, es Tide, que lanzó una campaña con la que presentó un nuevo detergente en el mercado que iba a estar producido con energía eólica, en el cien por cien, de su proceso. La mayor cervecera del mundo ha seguido también este camino. Anheuser-Busch InBev ha comprado 152,5 megavatios de un parque eólico que Enel está construyendo en Oklahoma (EEUU). Esta energía le permitirá fabricar 20.000 millones de botellas de cerveza en un año. El acuerdo con el parque eólica, recoge ‘El Economista’, proveerá alrededor de la mitad de la electricidad que AB InBev compra cada año, frente al 2% actual. La medida es parte del plan de la cervecera de impulsar todas sus operaciones con energía renovable para 2025. Otra marca, la de chocolates M&M’S, acaba de lanzar una campaña que busca promover el uso de la energía eólica, de la mano de compañías como Mars, propietaria de la marca. Google, Amazon, General Motors o Ikea también han anunciado la compra de energía eólica y renovables para alcanzar sus objetivos de reducción de emisiones.
https://youtu.be/LHkZz2nay04
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