La luz batió un nuevo récord esta semana. El precio de la luz alcanzó máximos históricos el pasado miércoles, el 12 de septiembre más caro en 20 años, recoge ‘El País’. El precio superó la barrera de los 75,39 euros megavatio-hora. El Gobierno central ya ha anunciado una comparecencia de la ministra, Teresa Ribera, el próximo 19 de septiembre en el Congreso de los Diputados para analizar lo ocurrido y aportar un freno a esta escalada, aunque los expertos responsabilizan de la subida la dependencia de energías sucias como el carbón, menor empleo de las renovables y el encarecimiento por las emisiones de CO2.
La industria de las renovables superaron el pasado año los 10 millones de empleos por primera vez con 10,3 millones de trabajadores. Las energías limpias contrataron a 500.000 personas más en 2017 lo que supone un crecimiento del 5,3% con respecto a 2016, según las últimas cifras publicadas por la Agencia Internacional de Energía Renovable (IRENA) durante la quinta edición de Renewable Energy and Jobs – Annual Review, en el 15 ° Consejo de IRENA en Abu Dhabi.
Gran parte de estos empleos se concentran en Asia, el 60% según el informe. En cuanto a países, China, Brasil, Estados Unidos, India, Alemania y Japón siguen siendo los mayores empleadores en el área de las renovables, con el 70% de todos los puestos de trabajo de la industria a nivel mundial. A pesar de la concentración en estos países, «la energía renovable se ha convertido en un pilar de crecimiento económico bajo en emisiones de carbono para los gobiernos de todo el mundo, esto se refleja en el creciente número de empleos generados en el sector», destaca Adnan Z. Amin, director general de IRENA.
Para Amin, en los países donde existen políticas atractivas, los beneficios económicos, sociales y ambientales de la energía renovable son más evidentes. «Ello respalda nuestro análisis de que la descarbonización del sistema energético mundial puede hacer crecer la economía mundial y crear hasta 28 millones de empleos para el año 2050». En esta misma línea, la jefa de la Unidad de Políticas y subdirectora del área de Conocimiento, Política y Finanzas de Irena, Rabia Ferroukhi, subraya que la «transformación energética es una manera de mejorar las oportunidades económicas y aumentar el bienestar social al mismo tiempo que los países implementan políticas de apoyo y marcos regulatorios atractivos para impulsar el crecimiento industrial y la creación de empleos sostenibles».
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La energía eólica duplica en cuatro años el número de empleos en el mundo
Los dos próximas décadas el consumo de electricidad crecerá un 30%. Las causas de este aumento será el aumento de población y su mayor tendencia a vivir en las ciudades y el crecimiento debido a la pujanza económica. Así lo refleja el último informe de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) que recoge Ielektro.es. Según apunta AIE, la población del planeta ascenderá hasta los 9.000 millones hasta 2040 y de ellos, el 70% residirá en grandes urbes. Ante esta perspectiva, será complicado frenar el cambio climático. La única solución es dar un giro en las fuentes de energía y sustituir las fósiles por las renovables, un salvavidas para el planeta.
Una consecuencia de este aumento de electricidad será la contaminación que se produzca y las muertes ligadas a ello. La agencia prevé que las muertes y enfermedades ocasionadas por la contaminación asociada a la producción energética mediante fuente fósiles pasará de los 2,9 millones por año a los 4,2 millones en 2040, un crecimiento del 40% en 20 años. La energía eólica y la solar se convertirán en una necesidad. El mundo ya mira hacia ellas. Dos terceras partes de la inversión global en producción energética son dedicadas a la construcción de plantas de energías renovables, además, con la ventaja de que el coste de generación será más bajo que el de sus hermanas contaminantes.
Si el coste de generación es más bajo ello deberá repercutir en el consumidor final. En España, el precio de la electricidad va de camino de batir récord históricos. La factura de la luz acumula una subida del 10% en el último año con máximos en agosto de 70 euros por megavatio/hora con un recibo medio de 75 euros. Si se confirman las previsiones, que marca el mercado de futuros si la luz avanza en el último cuatrimestre con el coste por encima de los 70 euros/Mwh es posible que 2018 sea el año más caro de la historia con el actual sistema, según recoge ‘El Correo’.
La industria eólica mundial prepara motores para su gran cita anual. Hamburgo acogerá este simposio desde el próximo 22 al 28 de septiembre donde el sector tendrá la oportunidad de conocer nuevos mercados y encontrar sinergias clave para el futuro de sus negocios. WindEnergyHamburg espera la llegada de visitantes de un centenar de países, para recorrer una feria con más de 1.400 expositores procedentes de 40 países. El encuentro también acogerá la conferencia mundial de WindEurope con más de 500 ponentes que pondrán encima de la mesa los problemas a los que se enfrenta la industria eólica mundial. A ella, acudirán cerca de 2.000 participantes, según los datos publicados por la organización. Según recoge el ‘Periódico de la Energía’, la conferencia abordará los desafíos en los nuevos mercados eólicos e incluirá temas centrados en Rusia y Arabia Saudí, ambos países presentan nuevos nichos de negocio para el sector. Rusia, el cuarto mercado energético, ampliará su base de energía renovable a un total de 9.599 MW para 2023 y Arabia Saudí prevé la apertura de su primer parque eólico con una capacidad de 400MW.
Las empresas han dado un giro hacia lo sostenible. Bien sea porque quieren limpiar su imagen, o bien, por una verdadera apuesta por las energías renovables, cada vez son más compañías las que apuestan por consumir energía eólica. De las últimas que lo han hecho ha sido el gigante del motor asiático Toyota. La compañía de vehículos anunció la semana pasada que producirá con eólica. Se convierte así en la primera automotriz en emplear en su producción de coches. Toyota e YPF han firmado un acuerdo para que la empresa japonesa emplee en su planta de Zárate (Argentina) energía eólica, con un ahorro de costes calculados del 15% y con cero emisiones de dióxido de carbono.
No ha sido la única en anunciar en las últimas semanas el cambio a la eólica. La fundición de aluminio de Norsk Hydro, en Suecia, según recoge el diario ‘Expansión’, también consumirá energía eólica. Ambas son el espejo de que cada vez son más las empresas que apuestan por las energías renovables. Esta tendencia supone una esperanza para el sector dado que permite acuerdos de suministro de energía a largo plazo y con ello el desarrollo de grandes proyectos. Estos contratos, denominados PPA, siglas inglesas de “power purchase agreement”, ayudan a cumplir con la reducción de huella de carbono y sirven para garantizar el suministro energético sin que los costes se disparen con las fluctuaciones del mercado, apuntan en el periódico ‘El Español’. Facebook, Google, Amazon, Apple y Nike son algunas de las compañías que ya se han suscrito a este tipo de contratos.
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