La energía eólica es un canal de creación de empleo en el medio rural. Los parques eólicos se instalan en entornos rurales, pequeños municipios, y ello, propicia generación de puestos de trabajo cualificados y de calidad. Esta es una de las conclusiones del reciente estudio publicado por la patronal europea de la energía eólica WindEurope presentado en la última cumbre del sector en Ámsterdam. El documento realizado por la consultora Deloitte apunta que el sector emplea a 263.000 personas en Europa y contribuye con 36.000 millones de euros al Producto Interior Bruto (PIB) europeo, recoge Energías Renovables.
Ser sostenible está de moda, sí, pero también es necesario. Ya no hay vuelta atrás para el fin de los combustibles fósiles y las marcas lo saben. Son muchas que incluyen dentro de su política de responsabilidad social corporativa acciones en apoyo al medio ambiente y al desarrollo sostenible. Es una herramienta muy eficaz de marketing y muy útil para acercarse a la sociedad. Las marcas se han dado cuenta que las tendencias de consumo sustentable, recoge Mercad2.0. se están fortaleciendo y conducen a que las marcas yo no sólo lo empleen como una forma amigable con el ambiente sino que modifican la producción del producto como nuevo elemento de ser una marca responsable en la reducción de contaminantes en el planeta.
Ejemplo de ello, es Tide, que lanzó una campaña con la que presentó un nuevo detergente en el mercado que iba a estar producido con energía eólica, en el cien por cien, de su proceso. La mayor cervecera del mundo ha seguido también este camino. Anheuser-Busch InBev ha comprado 152,5 megavatios de un parque eólico que Enel está construyendo en Oklahoma (EEUU). Esta energía le permitirá fabricar 20.000 millones de botellas de cerveza en un año. El acuerdo con el parque eólica, recoge ‘El Economista’, proveerá alrededor de la mitad de la electricidad que AB InBev compra cada año, frente al 2% actual. La medida es parte del plan de la cervecera de impulsar todas sus operaciones con energía renovable para 2025. Otra marca, la de chocolates M&M’S, acaba de lanzar una campaña que busca promover el uso de la energía eólica, de la mano de compañías como Mars, propietaria de la marca. Google, Amazon, General Motors o Ikea también han anunciado la compra de energía eólica y renovables para alcanzar sus objetivos de reducción de emisiones.
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Este año será un gran año para la energía eólica en Europa. En el primer semestre, Europa ha instalado 6.100MW, de ellos, 4.800 para eólica terrestre y 1.300 para marina, según un informe de la asociación eólica europea WindEurope. Los datos muestran el gran impulso de la energía del viento en Europa, recoge en un artículo la Asociación Empresarial Eólica, pero a pesar de la importancia de su crecimiento, ha sido un incremento muy dispar por territorios, dado que sólo la mitad de los países miembros son los responsables de esta evolución positiva. De los 4.800 MW de eólica terrestre que se han instalado, la mayoría se concentran en Alemania, con 2.200 MW; Reino Unido con 1.200 MW; y Francia con 492 MW. En cuanto a los 1.300 MW instalados en eólica offshore, cuatro han sido los países responsables –Alemania, Reino Unido, Bélgica y Finlandia- con 18 proyectos puestos en marcha.
A pesar del liderazgo de España en la última década, nuestro país vuelve a quedarse atrás en el impulso de la energía del viento. España no ha contribuido a añadir megavatios de potencia eólica a Europa en el primer semestre. La esperanza son los 4.600 MW eólicos adjudicados en las subastas de estos dos últimos años para que en diciembre de 2019 todos los proyectos estén funcionando. La instalación de estos parque eólicos supondría inversiones superiores a los 4.500 millones y la creación de entre 25.000 y 30.000 durante el periodo de instalación.
Estas cifras muestran la importancia la energía eólica como motor de economía de un país. De hecho, los 6.100 MW puestos en marcha en el primer semestre en Europa han supuesto unas inversiones de 8.300 millones de euros, de ellos, 5.400 en eólica terrestre y 2.900 para la marina. Más de la mitad de las inversiones se realizaron en Alemania.
Los aerogeneradores, o molinos del siglo XXI, son dispositivos que convierten la energía del viento en energía eléctrica. El viento hace girar las palas que llegan alcanzar velocidades de viento de unos 3,5metros por segundo y proporcionan la máxima potencia con unos 11m/s. Para conseguir la mayor cantidad de energía, las palas o aspas se orientan de forma automática para aprovechar al máximo el viento.
El aerogenerador cuenta con una veleta y anemómetro que facilitan la información para conseguir el mayor aprovechamiento. El rotor, el conjunto de las tres palas, hace girar un eje conectado a un sistema que se denomina multiplicadora que eleva la velocidad de giro desde unas 13 a unas 1.500 revoluciones por minuto. La multiplicadora transfiere la energía a un generador de 690 voltios que produce la electricidad. Una vez generada, la energía llega a la red eléctrica a través del interior de la torre hasta la base y, desde allí, por línea subterránea hasta la subestación, donde se eleva su tensión para suministrarla a la red eléctrica y distribuirla así a los puntos de consumo.
La información que guarda el aerogenerador queda grabada en los ordenadores y se transmite a un centro de control. En los parques eólicos que cuentan con más de un aerogenerador suele haber trabajando cerca de 6 personas que se encargan de revisarlo de forma periódica. Nuestro equipo humano es el que desempeña esta labor que gracias a su mantenimiento posibilita alargar la vida de los molinos hasta más de 25 años.
Altertec: al cuidado del sector eólico
Fuente: Acciona
La energía eólica es el principal motor renovable de generación eléctrica. Según el último informe de Red Eléctrica de España (REE), la eólica representa el 21,9% de la potencia instalada en el conjunto del parque generador, al situarse a finales de 2016 en 23.057 MW. Esta cifra, que coloca a España, como la segunda posición en potencia eólica instalada en Europa, es el resultado de más de una década de elevados crecimientos, aunque la cifra podría haber sido aún mayor si en los últimos tres años no hubiese permanecido invariable como ha ocurrido. A pesar del parón, respecto al conjunto de las renovables, la eólica es la tecnología más relevante tanto en capacidad instalada como en generación.