A simple vista, un aerogenerador puede parecer una máquina de funcionamiento sencillo: el viento mueve las palas y se genera electricidad. Sin embargo, detrás de esa aparente simplicidad existe una compleja ingeniería diseñada para maximizar la eficiencia energética, proteger los componentes mecánicos y garantizar la estabilidad operativa de la turbina. Aunque pueda parecer que un aerogenerador gira de forma constante, la realidad es muy distinta. Las turbinas modernas ajustan continuamente su velocidad para maximizar la captación de energía y reducir cargas estructurales.

Leer más